
Que gratificante es para la patria vivir sin el dictador, con su presencia llena de odiosidades. Sin embargo, su legado es el que humilla, su legado ideológico sostenido aún por la Constitución de 1980, por la Concertación de Partidos por la Democracia, por la Derecha Empresarial e ideológicamente comprometida con la dictadura y que todavía no se desliga de su pasado. Aún en los altos mandos de las FF AA y, en especial, del Ejército de Chile permanece la doctrina implementada por los años de terror de nuestro país.
Hoy mirar el futuro, es rescatar lo mejor de lo que fue el planteamiento del Compañero Salvador Allende, derramada su sangre en la Moneda, significó para Chile, el quiebre total de una cultura de la solidaridad, una creatividad sin parangón, cirniéndose sobre la patria, violentada y ultrajada, por las garras de aquellos que hoy salen impunes de las cárceles, una oscuridad y un tiempo de retroceso en la vida de los chilenos que hoy se expresa en una violencia tácita, mediante el sistema neoliberal que mantiene a por lo menos un millón de compatriota bajo el sueldo mínimo; a otro tanto endeudados hasta cinco veces su capacidad de solvencia económica; a los estudiantes sin expectativas, endeudados con los bancos mientras tratan de sacar una carrera de nivel superior; a una salud y una educación desfalcada y mediocre; a profesionales liquidando su fuerza productiva; endeudamiento habitacional; sectores marginales y con la lacra de las drogas; delincuencia, secuela de las faltas de expectativas; y, las distancias de "los pocos que ganan mucho" y "los muchos que ganan poco". Vale decir, un estado que se ha despreocupado de lo social, débil en el poder, que para mantenerse genera un violencia solapada a través de la fuerza pública para solucionar los conflictos sociales que se manifiestan cada cierto tiempo, el descontento.
Hoy la Iglesia toma en sus manos el trabajo de los políticos, planteando lo que es el "sueldo ético", cosa que manifiesta el equívoco que la estructura política e ideológica implantada no resuelve.
Este es el Chile de hoy, esta es la patria que sigue llorando desgajada en su más tierno corazón y que espera de las nuevas generaciones enmendar el rumbo que los que ya dimos, casi la vida entera por un Chile justo y de verdad.
TORO
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